Social Empathy es una consultora formada por especialistas en lobbying, social media, opinión pública, derecho o activismo para dar voz a empresas y organizaciones en cada escenario de decisión regulatoria

¡Hacemos social el lobby!

Toda crisis regulatoria requiere una estrategia de lobby basada en argumentos sociales, en una buena gestión de la opinión pública, en la movilización ciudadana, en la negociación política y en la comunicación de masas.

Con estas armas, conseguiremos abrir un canal de comunicación con el regulador y reforzar nuestra posición negociadora. Es una forma de trabajo emergente en la gestión de los asuntos regulatorios que denominamos “lobby social” y que nosotros perfeccionamos para permitir que nuevos actores participen en la defensa legítima de sus intereses ante el regulador y ante rivales más poderosos.

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Sabemos cómo hacerlo

Social Empathy es una consultora formada por especialistas en comunicación, social media, opinión pública, ciencias políticas, derecho, activismo y lobbying para dar voz a empresas y organizaciones en los diferentes escenarios de decisión regulatoria. impacto en la opinión pública, medios sociales, viralidad, influencers, alianzas, movilización social, interés público, participación de la sociedad o transparencia son algunos de nuestros “secretos” para abrir vías de negociación con el regulador y sentarnos a negociar de igual a igual. Sabemos cómo hacerlo.

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Herramientas de lobby social

Trabajamos para dar voz a empresas y organizaciones en los diferentes escenarios de decisión regulatoria.Entre otras herramientas de lobby social, utillizamos…

  • Formación de coaliciones
  • Twitter y Facebook
  • Rebranding
  • Contacto con medios y periodistas
  • Elaboración de propuestas regulatorias
  • Recogida digital de firmas
  • Seguimiento de expedientes
  • “Whatsapptivismo”
  • Apertura de canales con reguladores

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¡Es el momento para vencer a cualquiera!

Puede que nos enfrentemos a rivales poderosos que manejan “armas” como las amenazas de deslocalización, los contactos reservados con el regulador o la estrategia de puertas giratorias. Sí tenemos una posibilidad de ganar, ésta pasa por el lobby social. Y la tenemos, porque nuestros rivales son poderosos pero también son vulnerables.

El regulador es hoy vulnerable ante unos ciudadanos indignados y activos que, con los nuevos medios sociales, pueden echar por tierra toda su estrategia política y sus pactos de Gobierno. Y las empresas son cada vez más deudoras de su imagen y más vulnerables a un boicot ciudadano que afecte a su imagen de marca.

¡Podemos vencer a cualquiera!